Evaluación


El objetivo de la evaluación es determinar si las dificultades de aprendizaje se originan en alteraciones del desarrollo del lenguaje oral, de la lectura y la escritura, o en alteraciones en el aprendizaje matemático o en alteraciones cognitivas no necesariamente asociadas al lenguaje de modo que tales dificultades afecten a la vida cotidiana, al logro de objetivos académicos o actividades profesionales. La evaluación del aprendizaje consiste en la realización de una serie de pruebas diagnósticas que pueden incluir el registro de la actividad cerebral, el examen de capacidades básicas asociadas con las funciones que satisfacen la visión y la audición, y el examen de las estrategias que sigue el paciente en el abordaje de sus problemas de aprendizaje y de la vida cotidiana. La realización de estas pruebas diagnósticas viene precedida por una entrevista que permite orientar inicialmente la evaluación. Tras la evaluación diagnóstica se proporciona a los interesados un informe escrito que detalla los hallazgos de la evaluación e incluye una lista comprensiva de recomendaciones.

 

La evaluación diagnóstica tiene un carácter interdisciplinar especialmente en aquellos niños para los que los problemas que se asocian con el lenguaje y el aprendizaje tienen impacto en el rendimiento académico o en su vida cotidiana. En esta evaluación intervienen profesionales médicos, y profesionales especialistas en logopedia y en psicología, y técnicos especialistas en los equipos que permiten la evaluación objetiva de las dificultades o alteraciones que el sujeto experimenta, tratando en cada caso de obtener un modelo causal y comprensivo. El diagnóstico que se busca es de carácter funcional; no busca etiquetas diagnósticas sino criterios orientados a la recuperación, rehabilitación y desarrollo del paciente.