Oculografía

La electrooculografía es un conjunto de métodos y técnicas que permiten registrar y medir el potencial de descanso de la retina. La señal que se obtiene es el electrooculograma. La electrooculografía tiene amplias aplicaciones en la clínica médica. Su aplicación más usual en la Clínica del Lenguaje es la evaluación del procesamiento de información visual. La medición de los movimientos oculares proporciona información sobre un proceso de fijación ocular que depende del tratamiento que el sujeto hace de la información que percibe en correspondencia con el conocimiento que moviliza en el procesamiento visual. Just y Carpenter (1980) formularon la hipótesis que ha dado fundamento al examen y registro de los movimientos oculares y al estudio del proceso de fijación visual: la hipótesis ojo-mente, técnicamente conocida como hipótesis de interpretación inmediata. De acuerdo con esta hipótesis, “no existe una diferencia apreciable entre la información que es objeto de fijación visual y la información que se procesa”.

Cuando un sujeto mira un objeto, piensa o elabora información de ese objeto en exactamente el mismo tiempo de una fijación ocular. La naturaleza discontinua de los movimientos oculares y la duración no fija de la mirada son expresión de ese proceso de extracción y elaboración de información que tiene lugar a partir de una entrada visual. Existe ahora, sin embargo, consenso en que, aun cuando la fijación de la mirada, y su duración se relacionan con la información que se procesa en una entrada visual, son más un indicio del proceso que una expresión transparente del procesamiento de información que tiene lugar. Existe una diversidad de técnicas de registro de movimientos oculares acorde con una diversidad de dispositivos de rastreo visual. En el laboratorio contamos con equipos de rastreo visual que emplean las técnicas usuales más modernas con distintas prestaciones según los objetivos a satisfacer.

En un método bioeléctrico de registro de los movimientos oculares se sitúan pares de electrodos encima y debajo, habitualmente de un ojo, y a la izquierda y a la derecha de ambos ojos. De este modo se pueden examinar los movimientos verticales y horizontales del ojo cuya actividad se registra. Los electrodos permiten el registro de los potenciales eléctricos que se asocian con el movimiento. El movimiento ocular, denominado movimiento sacádico, es el origen de una diferencia de potencial que puede detectarse con los ojos cerrados y en completa oscuridad. El comportamiento del ojo puede representarse como un dipolo con su polo positivo en la cornea y el polo negativo en la retina. El registro de la señal eléctrica que se obtiene empleando los dos pares de electrodos aplicados a la piel es el electrooculagrama. Si los ojos se mueven del centro a la periferia, la retina se aproxima a un electrodo en tanto la cornea se aproxima al opuesto. El cambio en la orientación del dipolo y por tanto el potencial eléctrico que resulta dá lugar a un cambio de señal que se registra en el electrooculograma (EOG). La discretización de la señal que se produce por referencia a un electrodo común permite discriminar entre componentes verticales y horizontales del movimiento ocular. Es posible obtener un componente radial del movimiento ocular por referencia a electrodos situados en la parte posterior de la corteza cerebral. Este componente EOG es sensible a los potenciales de disparo sacádicos que se originan en los músculos extraoculares al inicio de los movimientos sacádicos. El electrooculograma es una técnica fiable para medir los movimientos oculares sacádicos que se asocian con los cambios en la fijación y el parpadeo.

En un método óptico, menos invasivo para el sujeto que se examina, los movimientos sacádicos se miden a partir del reflejo que produce un haz de luz infraroja dirigido a la retina y que es objeto de registro por un sensor óptico o una cámara de video. La información que se obtiene del análisis de ese patrón variable de reflejos se asocia con los movimientos sacádicos. En los sistemas de rastreo visual videofilmados más simples se usa el reflejo de la córnea y el centro de la pupila para determinar los movimientos sacádicos. Un método más sensible consiste en obtener imágenes de los vasos sanguíneos de la retina en lugar del centro de la pupila. El empleo en estos métodos de presentaciones controladas por un ordenador permite relacionar los movimientos oculares con la información que se presenta en la pantalla, de este modo obteniendo información sobre el procesamiento de información cuando se controla la presentación de acuerdo con un diseño experimental.

Además de permitir un diagnóstico de algunas alteraciones oftalmológicas, la electrooculografía representa para la Clínica del Lenguaje una técnica formidable para examinar los mecanismos que operan en el procesamiento de información, objetivando cierto tipo de disfunciones cognitivas que afectan a la comprensión y producción del lenguaje.

Este seminario de formación, de naturaleza semipresencial, presenta los métodos y las técnicas de oculografía y pupilometría y su aplicación en la evaluación y el tratamiento en la Clínica del Lenguaje.

 

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